Santiago-Pontones - Cueva del Engarbo II
Se trata de una pequeña cueva que fue utilizada en época reciente como vivienda, cuyos ocupantes llegaron a encalar una gran parte de la misma, cubriendo de esa forma parte las muestras rupestres que contiene, pero fueron recuperadas tras un trabajo de restauración.
Esta cueva destaca por la gran cantidad de muestras de estilo levantino o naturalista, a la vez que muchas otras que siguen la línea esquemática, dándose casos de escenas de gran complejidad, dentro de este último fenómeno rupestre.
Sobresale un grupo de tres cérvidos muy interesantes en las que quedan muy bien ejecutadas las coronas de sus cornamentas.
Aparecen también diferentes zoomorfos en diferente estado de conservación, así como restos de cápridos que ya aparecen incompletos. En un grupo donde abundan las figuras en negro se localiza un pequeño y curioso cáprido naturalista que parece superponerse sobre otro de parecida forma, pero en rojo.
Con gran dificultad también pueden apreciarse dos antropomorfos naturalistas en movimiento.
De estilo esquemático aparecen diversos antropomorfos, como lo es un arquero, y restos de zoomorfos, además de finas barras y un grupo diverso, pero fuertemente desvaído, de figuras de difícil interpretación. Además de figuras individuales, encontramos escenas curiosas como la de un antropomorfo arrodillado frente a otro, entre los que se intercala un tercero de mayor altura; otra escena en la que dos antropomorfos trasladan a otro que parece herido, así como la de una pareja de antropomorfos portando un zoomorfo aparentemente abatido en la caza.
Fuera de la temática pictórica, es interesante hablar de la existencia de unas oquedades distinto tamaño que aparentemente han sido talladas de forma artificial y que podrían estar emparentadas con los humanos que ejecutaron las pinturas.