Folklore de la provincia de Jaén - Jaen escondido

Vaya al Contenido

Menu Principal:


La música folclórica de Jaén

Cuando hablamos del patrimonio de un pueblo no debemos olvidar su folclore musical, por tratarse de un elemento cultural más que nos da conocimiento del mismo. La cultura musical popular, reflejada y recogida en su folclore, se nos muestra en nuestra provincia, como en cualquier otro lugar, en las formas de música y baile de modo prácticamente inseparable. Esta dualidad artística aparece en cada uno de nuestros pueblos bajo una forma particular en cada uno de ellos con matices, tanto musicales como dancescos que los hacen propios de cada localidad, a pesar de que en muchos casos se trate de géneros que puedan darse en otros puntos de la geografía nacional.
No menos importante son las letras de su cancionero, las cuales, de forma poética o graciosa, versan sobre vivencias, amores, penas o devociones religiosas, además de servir también de desahogo emocional en momentos de descanso.
Por tanto, a continuación hago un pequeño recorrido por muchos pueblos de nuestra provincia teniendo como objeto el mostrar las formas y detalles más característicos del folclore que se da en cada uno de ellos.
Los actuales modos de vida, muy distintos de aquellos en que las reuniones populares eran quizás la única opción de ocio, ponen en peligro la supervivencia de este patrimonio intangible si las administraciones locales no se sensibilizan y promueven su conservación, considerándolo un valor cultural más. En este sentido, tal vez sean las asociaciones de aficionados quienes estén realizando una labor de preservación eficaz las cuales, con un apoyo oficial, evitarían que nuestro patrimonio musical popular cayera en el olvido en las generaciones venideras.



Alcalá la Real

Muy popular de esta zona es el fandango de Charilla. Del tipo andaluz, se acompaña de laud, guitarra y bandurria, y a veces de violín. También se utilizarían instrumentos de percusión como cañas y platillos. Su baile, caracterizado por un braceo y trenzado de pies rápidos, se realizada en los remates de la aceituna y en la fiesta de la Cruz.

 

La Iruela

La Iruela cuenta con su fandango "robao", que se danza a modo de cortejo entre mozos y mozas. Se acompaña de guitarra, bandurria, platillos, cascabeles y panderos.

 

Iznatoraf

De gran arraigo es su jota, cuyo acompañamiento se realiza con guitarra, laudes y acordeón, añadiéndose pitos realizados con los dedos de las manos.
Otro género propio de esta localidad son las "mayeras", de letra religiosa, que se interpretaban por grupos de mozos que recorrían las calles por la mañana muy temprano. Eran acompañadas de guitarra y acordeón.

 

Jaén

Muy típicos de Jaén son sus melenchones, que son canciones que se interpretaban desde la víspera de las lumbres de San Antón hasta el Carnaval, principalmente. Su interpretación era realizada sin ningún tipo de acompañamiento instrumental, aunque pueden oirse con guitarras y bandurrias, componiendose de copla y estribillo, con la misma melodia y con infinidad de variantes, improvisándose e inventándose las letras durante su ejecución. Estas letras versaban sobre asuntos cotidianos de actualidad, políticos o de amoríos, y siempre bajo un lenguaje sencilllo con un matiz irónico o picaresco fuertemente marcado. Eran muy del agrado también en los momentos de matanza y campaña de la aceituna. Unido a su canto se desarrollaba una bonita danza a modo juego en los que participaban mozos y mozas alrededor de las lumbres. Su origen podría remontarse a la época del Condestable Lucas de Iranzo, muy aficionado a las actividades lúdicas populares.

De gran raigambre en la capital jaenera es también su bolero, desde por lo menos principios del siglo XVIII. Su danza se ejecuta acompañada musicalmente de guitarra y chasquidos de dedos. Es posible que su denominación se deba a que las gitanas que de antiguo lo bailaban se les llamaba boleras, por lucir unos vestidos adornados por unas bolas de pasamanería. El baile se compone de tres coplas, las cuales quedan a su vez subdivididas en partes menores y en las que se realizan vistosos y corteses cambios de pareja, o mudanzas, con complejidad creciente.

Aunque de origen más reciente mencionaremos las "jaeneras", canciones que nacieron en 1915 con motivo de la visita a Jaén de la infanta Isabel para presidir una función benéfica en el teatro Cervantes. Estas coplas, que contaban con la música del giennense Alfredo Ruiz Guerrero, van acompañadas de piano y guitarra, con un acusado gusto flamenco.

 

Martos

En Martos tenemos las canciones de corro, las cuales se cantaban a una sola voz o en corro con acompañamiento de acordeón y bandurria, con letras de contenido irónico improvisadas y dirigidas siempre a temas de actualidad, al patrón o de amoríos. Era normal que se interpretaran a la par de una danza, especialmente al finalizar la campaña de aceituna, lo cual le aportaba un tono festivo.
Eran muy frecuentes de oir en Villar Bajo, Monte Lope Alvarez y en Las Casillas.

 

Navas de San Juan

Como en otras localidades jaeneras, en Navas de San Juan cuentan desde hace mucho tiempo con su jota.

De una forma particular, encontramos en esta localidad los "mayos" o "mayeras", que teniendo un origen profano tomaron un carácter religioso cantándose en la víspera del 1º de Mayo en la puerta de la iglesia de San Juan Bautista en honor a la Virgen de la Estrella y también a los mozos y mozas naveros, teniendo dichas canciones una estructura idéntica a la jota. También se cantan en la romería de la Virgen.
Con el paso del tiempo sus letras se han diversificado, tratando también sobre otros temas, como pueden ser los amorosos y siempre con una dosis de picaresca.
Al principio se acampañaban de bandurria, guitarra y acordeón, para posteriormente incorporarse otros instrumentos. Finalmente, la misma banda de música también acompañaría estos populares cantos.

 

Pozo Alcón

Como en otras localidades próximas, Pozo Alcón cuenta con la jotilla serrana.

 

Puente Génave

Esta es otra localidad donde se baila y canta la jota.

 

La Puerta de Segura

Entre su gran tradición musical, y como más bella expresión, encontramos en La Puerta la malagueña serrana, llamada también "fandango del chirichupe". Con estructura de malagueña, en su paseillo y estribillo, tienen estas coplas una particular estructura propia de cuatro versos literarios y seis musicales. Se acompañan de guitarra, acordeón y platillos, a la vez que se realiza un bonito y particular baile. Este fandango fue recogido por Dolores de Torres y Gálvez en su Cancionero Popular, lo que hizo que se preservara de forma fiel a como se cantaba en esta localidad.
Al igual que en otras poblaciones, La Puerta cuenta también con su particular jota.

 

Quesada

Con estilo musical de origen árabe, la jotilla de Quesada es cantada y bailada en esta localidad y en sus aldeas cercanas. Se acompaña de instrumentos de cuerda y, antiguamente, también de acordeón. Son cantadas por varias mujeres a la vez, pero también intercalándose por turnos.
Al igual que ocurre en otras localidades, su baile se realiza de una forma muy particular.

 

Rus

De Rus conocemos la "Santa Cruz de Mayo", canciones que, como su nombre indica, se cantaban en las Cruces de Mayo en los patios de las casas o por las calles con letras picarescas o de amoríos, mezcladas también con otras de matiz religioso.

También son características las canciones dedicadas al santo "San Gonzalo Barato", las cuales eran escuchadas en la aldea de El Mármol, con letras de contenido irónico y a la vez religioso rogando la sanación de los enfermos.

 

Sabiote

Como en otras muchas localidades, también se baila en Sabiote el bolero, desde principios del siglo XX, pero con sus diferentes matices. En lo musical, se acompañaba en un principio solo de forma instrumental con guitarra aunque más tarde, al popularizarse, se incorporaron la bandurria, las castañuelas y el acordeón, repitiéndose la misma melodia en sus cuatro partes bailadas.

 

Santiago-Pontones

Danzas típicas de esta zona son las danzas del "hornillo" que, realizadas en diversas ocasiones, se acompañaban con la música ejecutada por rondallas compuestas de guitarras, laudes y acordeones, en las que también se podían ver instrumentos de percusión como los crótalos y los platillos, dirigidas sus letras a las mozas casaderas.

 

Santisteban del Puerto

Con influencia de la jota manchega, los "mayos" de Santisteban son coplas con letras dirigidas a la Virgen del Collado y acompañadas por bandurrias, laudes, guitarras, palillos y, actualmente, por la banda municipal. Hasta 1996 no tenía ningún baile asociado.
Existe la tradición de cantar estas coplas a la Virgen el 30 de Abril.


 

Santo Tomé

Aunque generalizado en toda la sierra de Cazorla, el fandango serrano ha estado muy bien representado por Santo Tomé. Con ritmo reposado, se ejecuta sin ajustarse a reglas fijas y a gusto del cantante. Se bailaba en cualquier momento del año, siendo acompañado por guitarra, panderos y platillos con letras improvisadas que se dirigian entre los participantes.

 

Segura de la Sierra

Su danza más importante es la jota segureña, interpretada a solas o en unión de varias seguidillas.
Las seguidillas se interpretaban en diversas festividades, como la Cruz de Mayo, romería de San Vicente, en la finalización de la temporada de aceituna, bodas, etc.
Aquí, en Segura, la jota tiene una fuerza y encanto especiales, con letras cargadas de sarcasmo y cantadas con cambios de ritmo.

 

Sorihuela del Guadalimar

Sorihuela cuenta con una popular jotilla de alegre música y letra picaresca que se cantaba al final de la campaña de la aceituna, en la matanza y en Navidad, siendo en la romería de Santa Quiteria donde era bailada por la gente joven formando filas o por parejas. Era acompañada de bandurria, guitarra, cañas rajadas y platillos.

 

Torreperogil

Al igual que en otros pueblos de la provincia en Torreperogil se ha conservado intacta la forma de bolero desde principios del siglo XIX, gracias a los distintos tocaores que ha tenido este pueblo.
Está escrito a ritmo de 3/4 y, aunque su baile tiene cuatro partes, la música tiene dos, repitiendose ambas para completar las partes que compone el baile.
Este bolero se interpretaba en las fiestas organizadas con motivo de la matanza, durante la Navidad y en las celebraciones de boda.
Se bailaban por parejas sin producirse cambios entre ellas, marcando el ritmo con castañuelas.
 

Valdepeñas de Jaén

La manifestación musical más importante de esta localidad es su tradicional fandango llamado "El suelto". Aunque su origen podría encontrarse en el mismo que otros fandangos, éste ha depurado un estilo propio que lo ha hecho peculiar de Valdepeñas.
Era bailado en bodas, matanzas y al finalizar la campañas agrícolas, consistiendo dicho baile de un estribillo con un paso denominado "el liso" y unos cruces de parejas de a dos o de a cuatro.
Unos avisos en su parte instrumental sirven para que el cantaor se acompase facilmente con los movimientos del baile, habiendo tantas melodias como personas participan en su canto.
Los instrumentos musicales que intervienen son los de cuerda tradicionales, violín y, en ciertas ocasiones, puede aparecer el acordeón.
Podríamos hablar de buenos intérpretes a principios del siglo XX mencionando a Juan Manuel "el Curro", Francisco Jiménez, Paco Benito, Domingo Ortega, Juanillo Huertas y, más recientemente, Ramón Gallardo "Caldedera" y Gabriel Serrano.

También fué muy popular la jota valdepeñera, de estilo propio, muy viva y alegre, y de letra humorística y mordaz.

Alejandro Martínez Moutón compuso a principios del siglo XX las popoulares "Valdepeñeras", con aire de fandango y elogios a la mujer valdepeñera en sus letras.

También debemos recordar ciertas canciones de tema amoroso llamada "correnderas", las cuales eran bailadas de la mano por mozos y mozas alrededor de las lumbres de San Antón y la Candelaria.

 

Villacarrillo

También en Villacarrillo, el bolero se introduce al igual que en otras localidades cercanas. Este bolero de Villacarrillo consta musicalmente de tres partes llamadas coplas que se van repitiendo, dividiendose a su vez en tres estribillos de doce compases cada uno. Se bailaba en parejas o en grupos de cuatro personas. Los bailaores se acompañaban de castañuelas.

 

Villanueva de la Reina

Características de la música popular de esta localidad son las "mononas", que eran unos cantes que se hacían en las paradas de las jornadas aceituneras en los cortijos. Su temática versaba sobre amoríos, críticas y alusiones a la mujer. De hecho, "monona" deriva de "mona", apelativo dirigido a la mujer joven y bella. Posteriormente la temática de sus letras incluiría villancicos, romances y coplas de sabor navideño que se interpretarían para pedir el aguinaldo por las calles.
La monona habría que definirla como una seguidilla de cuatro versos, los cuales el 1º y 3º son heptasílabos y libres, y el 2º y 4º pentasílabos con rima asonante.
Solo se acompaña de instrumentos de percusión como la botella arrugada, almirez, zambomba, pandero y, a veces, la guitarra.

 

Villanueva del Arzobispo

También podemos hablar en esta localidad de la típica jota jaenera son sus particulares características. Su música se compone de unas coplas con un estribillo que se repite a la finalización de cada una de ellas.
Los instrumentos que se emplean son la guitarra, bandurria, laud y acordeón, siendo cantadas las coplas por un solista y el estribillo por todos los participantes del baile.
Se cantaban y bailaban en la fiesta de San Miguel, la fiesta de los Pitos, el 3 de Mayo y en el día de San Isidro Labrador. También era común bailarla en las fiestas de la cortijada del Barranco de la Montesina y en la población de Gútar.

Como parte también del folclore villanovense debemos mencionar las populares seguidillas que se bailaban acompañadas de música únicamente instrumental.

 

Los Villares

De gran tradición, y muy ligada a la celebración de la Virgen del Rosario, son las coplas de "auroros", con las que una comisión de su cofradía acompañada por cantores y orquesta de guitarras, clarinete y campanillas, interpretaban para pedir limosna a los vecinos de la localidad.

También cuenta Los Villares con la típica jota andaluza, acompañada por guitarra, laud y acordeón, en cuyas coplas participaban todos los cantaores que lo desearan y de forma improvisada. Se podían oir en las fiestas tradicionales y en las celebraciones de boda.
Una curiosa costumbre era su interpretación en los velatorios de los difuntos niños pequeños. Tras dicha interpretación se realizaba un "bailecico" en la plaza, para proseguir posteriormente con el velatorio.

Otros géneros típicos del cancionero villariego son los melenchones y las canciones de corro.

 

Villarrodrigo

Un género musical de gran arraigo en Villarrodrigo y su entorno es la jota serrana, bailada en forma de numerosos grupos de hombres y mujeres marcando el baile con el típico "saludo serrano". Se acompaña por guitarras, entrando el cantaor a capricho. También se utilizan los platillos en su acompañamiento, los cuales facilitaban para mantener el compás.

También forman parte de su música tradicional la malagueña serrana, los pasodobles, las mazurcas y las polcas.

 

Villargordo

La tradición musical de Villargordo la integra una gran diversidad de manifestaciones, entre las cuales se encuentran los villancicos cantados en Navidad llamados "canciones de los borrachos" cuando eran interpretados por mozos.

También entra en esa diversidad, gozando de gran importancia, las saetas de Semana Santa y las canciones de siega y trilla, además de las canciones de carnaval y de corro.




Regreso al contenido | Regreso al menu principal